Decenas de personas pendientes de este pequeño agujero en un descampado de la ciudad india de Agra. Por el hueco de ese pozo de cuarenta metros de profundidad ha caído el pequeño Shiva, de tres años. La madre del niño cuenta que estaba jugando en un terreno de la familia y, de repente, desapareció. Por el diminuto hueco del pozo han dejado caer un tubo para poder proporcionarle oxígeno.

Un niño de tres años quedó atrapado en un pozo de cuarenta metros de profundidad tras precipitarse por él mientras jugaba en un descampado de una ciudad de la India.

El pequeño, llamado Shiva, ha acaparado la atención de la ciudad india de Agra, donde decenas de personas se han aproximado al lugar para tratar de ayudar. Además, por el diminuto hueco del pozo han dejado caer un tubo para poder proporcionarle oxígeno. 

Según ha contado la madre del niño, Shiva estaba jugando en un terreno de la familia cuando, de repente, desapareció. 

Dos camiones del Ejército se han desplazado al lugar para tratar de sacar al niño, constatando que estaba “vivo y en buen estado”. 

Tras ocho horas de esfuerzo, han conseguido rescatar al pequeño, que ya se encuentra recuperándose en un hospital.