Un nuevo conflicto en Aerolíneas Argentinas asoma en el horizonte, luego de que la empresa presentara una denuncia contra la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) ante el Ministerio de Trabajo.

Es que el gremio aeronáutico se niega a que sus afiliados participen de cursos por la situación sanitaria, decisión que implica que el 20% de los aviadores de la compañía no puedan volar.

La compañía cree que se trata de una medida de fuerza encubierta. La situación, que gira alrededor del reclamo de vacunas por parte de los trabajadores, ya le costó a la empresa tener que desviar un vuelo. El objetivo de la línea aérea es lograr una conciliación obligatoria para continuar operando normalmente.

La empresa argumentó en su presentación ante el Ministerio que APLA dio mandato a sus afiliados de no asistir a cursos de instrucción en el centro de capacitación de la empresa, lo que causó el vencimiento de certificaciones. Un total de 261 pilotos quedaron inhabilitados para volar al vencerse sus certificaciones y el número va en crecimiento a medida que se paraliza la actividad en los simuladores de vuelo.

El freno a la instrucción ya causó problemas operativos. El vuelo 1303 del 10 de junio, proveniente de Miami, no pudo aterrizar en Ezeiza en un día de niebla dado que el piloto tenía vencida la certificación para hacerlo en esas condiciones climáticas. El avión tuvo que ser desviado a otro aeropuerto.

“El impacto de estas medidas no sólo es operativo, sino que además tiende a la desprofesionalización de los pilotos”, señaló la aerolínea de bandera.

La cartera que dirige Claudio Moroni ya convocó a ambas partes a una reunión para este jueves y no se descarta que dicte la conciliación obligatoria, aunque dicha conciliación podría chocar con el hecho de que el gremio sostiene que esto se trata de un problema sanitario, no de un conflicto laboral.

“En el caso de una cabina de mando de un avión no hay distanciamiento social, pero el avión tiene unos microfiltros y un volumen de circulación de aire muy elevado. Tuvimos un porcentaje muy bajo de contagios en vuelo. En la cabina del simulador es distinto, no están esos filtros ni la renovación de aire, ni chances de que el protocolo te proteja, porque parte del entrenamiento implica uso máscaras de oxígeno que eliminan el barbijo”, explicó Pablo Biró, secretario general de APLA.

“Tuvimos contagios en el centro de instrucción, y lo que hicimos fue pedirle a Aerolíneas Argentinas y al Ministerio de Transporte que nos incluyan entre personal a vacunar, a lo que el ministro de Transporte accedió y nos comunicó que Salud había informado que los trabajadores de transporte iban a ser vacunados tan pronto se termine de vacunar a los esenciales y a los ciudadanos con comorbilidades”, agregó.

En paralelo, el gremio sigue discutiendo la paritaria que venció en septiembre del año pasado. No obstante, APLA asegura que esto no tiene nada que ver con un conflicto laboral.