El cohete Gran Marcha 2F puso en órbita a la nave espacial tripulada Shenzhou-12 este jueves y todo el proceso duró menos de siete horas.

La nave espacial tripulada china Shenzhou-12 se acopló exitosamente este jueves con el módulo Tianhe de la estación espacial del país, de acuerdo con la Agencia de Vuelos Espaciales Tripulados de China.

La nave espacial, lanzada el jueves por la mañana (hora de Pekín), completó el ajuste de estado orbital tras ingresar en la órbita y llevó a cabo un rápido encuentro y acoplamiento autónomo con el puerto frontal de Tianhe a las 15:54, formando un complejo de tres módulos junto a la nave de carga Tianzhou-2.

Todo el proceso se completó en aproximadamente 6,5 horas. Se trata del primer encuentro y acoplamiento de Tianhe con una nave espacial Shenzhou desde que el módulo central fuera puesto en órbita el 29 de abril. La nave espacial fue puesta en órbita mediante un cohete portador Gran Marcha-2F y despegó desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, en el desierto de Gobi, en el noroeste de China, a las 09:22 (hora de Pekín).

Los tres astronautas a bordo de Shenzhou-12 — Nie Haisheng, Liu Boming y Tang Hongbo — entrarán en el módulo Tianhe, según el plan de la misión. China lanzó el Tianzhou-2 el 29 de mayo y la nave de carga se acopló con Tianhe el 30 de mayo, explica la agencia de noticias china Xinhua.

A bordo, los astronautas se dedicarán a labores de mantenimiento, instalación, salidas al espacio, preparación de futuras misiones y de próximas estadías de otros tripulantes. La misión Shenzhu-12 constituye el tercer lanzamiento de los 11 que serán necesarios para la construcción de la estación entre 2021 y 2022. En total están previstas cuatro misiones tripuladas, indica un informe de France24.com

Además de Tianhe, que ya está en órbita, los dos módulos restantes –que serán laboratorios de biotecnología, medicina o astronomía– serán enviados al espacio el próximo año. Una vez concluida, la estación tendrá una masa de alrededor de 90 toneladas y se espera que tenga una vida útil de al menos 10 años, según la agencia espacial china. Será mucho más pequeña que la ISS y similar a la estación soviética Mir, lanzada en 1986 y desactivada en 2001.

China invirtió miles de millones de dólares a lo largo de décadas para alcanzar el nivel de potencias espaciales como los Estados Unidos y Rusia. Hasta ahora ha enviado a humanos al espacio, sondas a la Luna y el mes pasado colocó un robot en Marte. El interés chino de tener su propia base humana en la órbita terrestre fue impulsado por la prohibición estadounidense para que sus astronautas estuvieran en la ISS, recuerda finalmente el sitio informativo del canal francés.