La Policía española desarticuló una red de proxenetas que traía a mujeres de Paraguay para prostituirlas y que además contaba con un entramado de empresas para blanquear el dinero que conseguían con esa actividad.

La policía detuvo a 30 personas en Valladolid, León y Palencia por pertenencia a organización criminal, delitos relativos a la prostitución, delitos contra la salud pública, blanqueo de capitales y tenencia de armas prohibidas. Además, se realizaron 17 entradas y registros, de los cuales 14 han sido en la provincia de Valladolid, dos en la de Palencia y una en la de León.

La organización localizaba a las víctimas en Paraguay y las introducían en España para que ejercieran la prostitución, llegando a disponer de hasta 50 mujeres de forma simultánea en clubes de alternes, donde también distribuían drogas e intentaban ampliar el negocio con la adquisición de nuevos establecimientos.

Los acusados contaban con un entramado de 19 empresas que utilizaban para cometer blanqueo de capitales, que les servía para ocultar la verdadera titularidad de los principales responsables de los negocios de prostitución, dado que su identidad quedaba encubierta por personas interpuestas a modo de testaferros, según la fuente.

Durante la operación se incautaron 308.000 euros en efectivo (unos 367.000 dólares), además de armas de fuego y cocaína y se embargaron 37 inmuebles y 27 vehículos.