Reino Unido ha detectado seis casos de esta variante de coronavirus, mientras que un primer infectado se ha reportado en el sur de Brasil.

Un grupo de científicos brasileños reportó este miércoles en el portal medRxiv el hallazgo del primer caso de infectado por la cepa Lambda del coronavirus en el sur de Brasil, mientras que Reino Unido registró este viernes seis casos de esta variante en todo el país. Tras se detectada en Perú por primera vez en agosto del 2020, la variante Lambda, también denominada C.37 o andina, sigue propagándose por el mundo. ¿Cuáles son los peligros que lleva asociados?

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas que causa la variante Lambda no parecen diferenciarse mucho de los habituales que se asocian al coronavirus: tos, fiebre, dolor de cabeza, resfriado, pérdida de olfato.

Una variante de interés

La Organización Mundial de la Salud (OMS) catalogó el pasado 15 de junio la cepa Lambda como “una variante de interés”, al ser registrada en “29 países/territorios/áreas en cinco regiones de la OMS”, según se señala en el informe semanal de la OMS sobre covid-19.

Asimismo, se destaca que Lambda tiene una incidencia elevada en la región de América Latina. Su prevalencia total en Chile es del 31 %, mientras que en Perú, Ecuador y Argentina alcanza el 9 %, el 8 % y el 3 %, respectivamente. Además, el 81 % de todos los casos de covid-19 secuenciados en Perú desde abril de 2021 están relacionados con la C.37.

¿Es más contagiosa?, ¿son eficaces las vacunas?

De momento, solo se sabe que la C.37 comporta “una serie de mutaciones con sospechas de implicaciones fenotípicas, como un posible aumento de la transmisibilidad o un posible aumento de la resistencia a los anticuerpos neutralizantes”. Además, el informe de la OMS constata la falta de datos para entender qué repercusiones podrían conllevar estos cambios genómicos.

En cuanto a la resistencia a los fármacos anticovid, la OMS recalca que todavía se requieren estudios para validar la eficacia continuada de las vacunas existentes. Sin embargo, la agencia ejecutiva del Departamento de Salud y Asistencia Social de Reino Unido indica que “actualmente no hay pruebas de que esta variante provoque una enfermedad más grave o haga que las vacunas utilizadas actualmente sean menos eficaces”.