La víctima tenía 72 años. Detuvieron a un joven de 21 que, aparentemente, se habría robado un televisor.

El viernes 25 de junio por la tarde, Carlos Fernández de 72 años fue encontrado muerto con más de 150 puñaladas en su casa en el barrio Villa 9 de Julio en Tucumán. De acuerdo al testimonio de vecinos del anciano, un compañero de trabajo acudió a su departamento extrañado de que hacía dos días que no se presentaba a trabajar. Cuando ingresó a la propiedad, que encontró con la puerta semiabierta, vio el macabro hallazgo. En medio de un inmenso charco de sangre yacía el cuerpo sin vida del jubilado y según pudieron determinar las pericias posteriores, presentaba al menos 157 heridas de arma blanca distribuidas en distintas partes de su cuerpo.

De acuerdo a la teoría del caso elaborada por el Ministerio Público Fiscal de la justicia tucumana, el miércoles 23 de junio, en horas de la noche, aparentemente Fernández invitó a cenar a un joven de 21 años apodado el “Porteño Joshua” a su departamento. Una vez en el interior del mismo, con el propósito de consumar el robo de bienes de la víctima, el ahora imputado, esgrimiendo arma blanca, le propinó 157 puñaladas en distintas partes del cuerpo causándole la muerte. Luego de ello, se apoderó de un televisor y se marchó del lugar. De todas maneras no se descartan otras hipótesis en torno al móvil del crimen.

El hallazgo se produjo el viernes 25 cuando vecinas del fallecido advirtieron que la puerta del departamento se encontraba abierta. Luego llegó el compañero de trabajo que encontró al anciano sin vida brutalmente asesinado en el baño.

Las pistas del caso

De acuerdo a la información emitida por el Ministerio Público Fiscal la declaración de un testigo de la cuadra fue clave para poder dar con el sospechoso. Esta persona aseguró haber visto a Fernández con vida por última vez en la tarde del miércoles 23. También dijo a los investigadores que el “Porteño” ingresó esa misma noche al departamento de la víctima y que lo vio marcharse del lugar con un televisor. Otros vecinos también señalaron a Joshua Zelarayán como el sospechoso. Siguiendo esa pista, la fiscalía solicitó una orden de allanamiento en la vivienda del acusado que fue detenido el sábado por la mañana por efectivos de la división de Homicidios de la policía. En el procedimiento se encontró un camperón que presentaba manchas rojas que quedó secuestrado para ser analizado.

El Fiscal Carlos Sale, solicitó para el sospechoso la prisión preventiva por cinco meses. El pedido fue avalado parcialmente por la jueza interviniente, otorgándolo por el término de tres. La calificación legal provisoria es por el delito de homicidio agravado por haberse cometido “criminis causae” y por ensañamiento. De acuerdo al informe preliminar de autopsia, el anciano falleció debido las múltiples heridas de arma blanca que el acusado le propinó mayormente en la espalda. Según dijo también el propio Sale, no se encontró en la escena del crimen el sueldo ni el aguinaldo que días atrás cobró la víctima.