Después de 28 años, Phoenix Suns volverá a jugar una final de la NBA.

Con una actuación abrumadora de Chris Paul, los Suns sellaron la serie ante Los Angeles Clippers tras imponerse por 130-103 y se consagraron campeones de la Conferencia Oeste.

El base de Phoenix, de 36 años, es uno de los que integra hace años la lista de mejores jugadores que nunca habían llegado a la final. Ahora, está frente a la gran chance de conquistar su primer anillo luego de brillar en el Staples Center con 41 puntos (7-8 en triples), 8 asistencias, 4 rebotes y 3 robos frente a su ex equipos.

A contracara, los Clippers no pudieron estirar a un séptimo juego la serie que debieron afrontar sin su máxima figura, Kawhi Leonard, quien sufrió una lesión en su rodilla en la ronda previa ante Utah Jazz. Su otra figura, Paul George, cerró la noche con 21 puntos, 9 rebotes y 2 asistencias.

Tras la definición en el Oeste, Phoenix espera por el ganador de la Conferencia Este que tiene a Milwaukee Bucks y Atlanta Hawks igualados en 2-2.