Demasiadas finales se había perdido Ángel Di María. Primero fue el Mundial de Brasil 2014, contra Alemania, luego las dos de la Copa América, contra Chile, en 2015 y 2016.

Las lesiones lo dejaron afuera y esta vez necesitaba quebrar el maleficio. “Tantas veces me perdí las definiciones… La verdad es que sentía que era seguir pegando la cabeza contra la pared. Pero esta vez la pared se rompió”, dijo el futbolista de Paris Saint Germain.

Y el sufrimiento por tantas frustraciones con la selección nacional, ese estigma de las lesiones, no sólo afectan al futbolista. Es una carga de tensión que arrastra a toda la familia. El apoyo de los jugadores que nunca falta.

Jorgelina Cardoso, la esposa de Di María, comentó que antes de la final tuvo una premonición y se la contó a su marido en un intercambio de mensajes en Whatsapp. Un anticipo increíble de lo que iba a pasar horas más tarde.

“Vos te imaginás ir empatando y que que entres y hagas el gol de la victoria. Y encima picadito como en la final contra Nigeria??? Bueno, me voy en pelotas hasta París. jajaja”, le escribió Jorgelina a Ángel.

Di María le contestó: “Y si soy titular puede pasar también amor. Todo puede pasar. Solo Dios sabe todo amor”.

Un diálogo increíble. En la final de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 la selección argentina ganó la medalla de oro luego de vencer a Nigeria en la final, en el estadio Nido de pájaros, con un gol de Di María, que picó la pelota ante la salida del arquero. Muy parecido al que hizo en la noche del 10 de julio de 2021, para que la Argentina conquiste la Copa América y quiebre una mala racha de 28 años.