Mauricio Macri quedó varado en Suiza. Le cancelaron el vuelo de regreso a Buenos Aires

El expresidente había viajado en junio para promocionar su libro Primer Tiempo. Por las restricciones a los vuelos, no podrá volver al país como estaba previsto.

El expresidente Mauricio Macri se quedó varado en la ciudad suiza de Zurich después de que la aerolínea le cancelara el vuelo por las restricciones impuestas por el gobierno de Alberto Fernández por la pandemia, informaron a TN.com.ar fuentes cercanas al expresidente. Había viajado en junio a España para promocionar su libro Primer Tiempo. Luego se trasladó a Suiza en calidad de titular de la Fundación FIFA. Estaba previsto que volviera el miércoles, pero ante la suspensión de los vuelos no tiene fecha de vuelta al país.

El fundador del PRO y referente de Juntos por el Cambio se suma de esta manera a las miles de personas que quedaron varadas en el exterior por las limitaciones dispuestas por el Ejecutivo de ingresos diarios desde el exterior. Después de reducir de 2000 a 600 la cantidad de personas que pueden ingresar a diario desde el extranjero hubo una flexibilización, frente a los reclamos de los pasajeros que esperan para volver y de las líneas aéreas.

El exjefe de gobierno porteño debía abordar el miércoles un vuelo de Iberia, que fue cancelado. Aunque hay otro viaje confirmado de esta línea aérea para el próximo 18 de julio por ahora no tiene lugar en este vuelo, y por el momento no tiene definida una fecha de vuelta hacia Buenos Aires.

Antes de viajar a Suiza estuvo en España, donde presentó su libro Primer Tiempo. En una de sus intervenciones volvió a criticar al Gobierno, que calificó como el “último populista” que estará al frente de la Argentina. Además redobló los cuestionamientos a las restricciones, al plantear que la administración de Alberto Fernández “usó la pandemia para ir hacia atrás”. Dijo que “ninguna pandemia justifica avasallar las libertades de la gente, violar la Constitución del país, que es la ley madre”.

Durante su estadía en Europa fue acusado por el gobierno de Bolivia de haber enviado material bélico a ese país para impulsar la caída de Evo Morales en 2019. Luego el gobierno de Alberto Fernández lo denunció junto a exfuncionarios, en una presentación firmada por los ministros de Seguridad Sabina Frederic, de Justicia y Derechos Humanos Martín Soria, y por la titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) Mercedes Marcó del Pont.

El expresidente salió al cruce de las acusaciones y rechazó la denuncia. En una carta pública, manifestó: “Quiero desmentir de manera rotunda la veracidad de esas acusaciones y, al mismo tiempo, repudiar la carta que el presidente Alberto Fernández envió a las autoridades bolivianas expresando ‘dolor y vergüenza’ sobre esos hechos falsos en los que quieren involucrarme. En un solo acto Alberto Fernández logró devaluar su palabra y su firma”.