Como saldo de un operativo que se concretó en el oeste del Gran Buenos Aires, un delincuente, que era integrante de una peligrosa banda de ladrones de vehículos vinculada a desarmaderos clandestinos, fue detenido por los efectivos policiales, luego de una persecución en el barrio en el que se hallaba escondido, la cual incluyó que intentara escapar nadando por un arroyo.

El individuo contaba con pedido de captura nacional e internacional debido a que, en julio pasado, insólitamente se había fugado con las manos esposadas, tras haber sido apresado por los investigadores, en la casa de su novia.

Mujer embarazada mató de un tiro a un prófugo que estaba en su patio

Los voceros judiciales revelaron que el sospechoso, identificado como Pablo Fabián Pérez Arona, de 39 años, fue arrestado por los pesquisas destinados en el Departamento de Casos Especiales de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y como epílogo de un procedimiento que se desarrolló en el barrio Luján (conocido de manera tradicional como la 70), situado en jurisdicción de Gregorio de Laferrere.

De acuerdo a lo manifestado por los informantes, el delincuente se desplazaba a bordo de un rodado y, al ser interceptado por los funcionarios, resolvió bajar del vehículo.

 

Con rapidez, el marginal emprendió una alocada fuga a la carrera, la cual se extendió por las terrazas de las fincas del barrio y también por un arroyo de la zona, ya que el individuo decidió arrojarse a las aguas del mismo para de esta forma eludir a sus perseguidores.

Finalmente el acusado fue reducido al cabo de un forcejeo que mantuvo con los uniformados.

Pérez Arona tenía solicitud de captura tanto nacional como internacional, luego de haber escapado tras un allanamiento, que policías concretaron el 7 de julio de 2021, en el mismo distrito.

Trascendió que, en aquel momento, el individuo había sido localizado en el domicilio habitado por su pareja, situado en calle Eduardo Sáenz al 2600, casi en el cruce con Estanislao del Campo, en el ámbito de Gregorio de Laferrere.

Sin embargo, en una acción completamente insólita, alcanzó a eludir a los efectivos a cargo del procedimiento, ya que huyó a la carrera y a pesar de que tenía esposas colocadas en las muñecas.

Intervinieron en la causa la fiscal María Belén Casal Gatto, titular de la Unidad Funcional N° 2, y las autoridades del Juzgado de Garantías N° 3.