Los jóvenes comienzan a correr pero tropiezan unos con otros e intentan huir por la puerta mientras disparan. El guardia con el chaleco de seguridad puesto consigue cubrirse detrás de la vitrina de vidrio que destrozan los ladrones de un balazo.

Los cuatro hombres intentaron cometer un robo a mano armada pero resultó fallido ya que el empleado de la tienda también contaba con su arma reglamentaria.

Tras el tiroteo el agente acudió al Hospital Martin Luther King con heridas de bala en la cara y en el cuello y luego fue dado de alta. Treinta minutos más tarde el hospital respondió a un herido de bala que se relacionaba con el tiroteo.

Los investigadores descubrieron que era uno de los ladrones delestanco a quien el empleado le había disparado. Más tarde murió debido a las heridas que presentaba, según el Departamento del Sheriff.

Un segundo sospechoso fue detenido al día siguiente por la policía de Los Ángeles, en cambio los otros dos sospechosos siguen prófugos y se ruega colaboración ciudadana por parte de los agentes.