31.7 C
Santa Fe
martes 31 de enero de 2023

Obligan a una obra social privada a brindar una cirugía de feminización

En una resolución, el juez Aldo Alurralde ordenó cubrir la prestación. El magistrado argumentó que la persona demandante se autopercibe mujer

Te puede interesar

Por primera vez, en el Juzgado Federal de Reconquista, se ordenó a una obra social privada a cubrir la prestación y proveer todos los elementos necesarios para una cirugía de feminización, a una persona autopercibida mujer, a los fines de adecuar el cuerpo de la actora a su real identidad de género.

La cirugía debe incluir las siguientes prácticas: Frontoplastía; orbitoplastía; lifting frontal, rinoplastía feminizante, mentoplastía por lipotransferencia, bichectomía y lifting de cara, cuello y liposucción de papada, con sus correspondientes materiales ortopédicos consistentes en fresas y sierras y piezótomo; en la forma y condiciones que indiquen los médicos intervinientes.

En este caso, se trata de una joven mayor de edad, que oportunamente rectificó su partida de nacimiento en el Registro Civil, conforme su identidad y, luego, intentó llevar adelante los procedimientos médicos requeridos, a fin de adecuar su cuerpo a su género autopercibido.

El equipo médico tratante determinó y ordenó la realización de las cirugías anteriormente detalladas, por entender que es indispensable para lograr el mejor nivel de vida posible.

Según se explicó, la obra social privada «se negaba a cubrir dicha prescripción médica», argumentando que «no correspondía la autorización de las prestaciones relacionadas con la feminización de rostro», aduciendo que son de «carácter estrictamente estético, independientemente del género de quien lo solicite», y que son cubiertas para ambos géneros por otro tipo de plan, es decir, de tipo preferencial, diferencial o complementario.

Al hacer lugar a la medida cautelar solicitada, el Dr. Alurralde sostuvo entre sus fundamentos: “Debemos remarcar que el derecho subjetivo que se invoca se enmarca en los denominados derechos humanos de la nueva generación – para algunos autores de la cuarta generación, para otros se avizora un fragmento superador de los anteriores-; de uno u otro modo, lo cierto es que la identidad autopercibida forma parte de este cúmulo de prerrogativas legales que, por sus características, exceden aún el marco puramente legal».

En otros términos, por «arraigarse en la naturaleza íntima de la persona y abarcar a la existencia misma del ser humano; la norma jurídica sólo está convocada a regular, tutelar y resguardar ciertos y determinados aspectos en cada etapa de la evolución de esa vida; pero sin limitarla o en modo alguno encofrarla en moldes predeterminados o preconcebidos; so pena de caer en fútiles prejuicios que comienzan por limitar a los derechos humanos y culminan por degradarlos», agregó.

En los fundamentos de la sentencia, el titular del fuero federal norteño expuso que la norma que reconoce el Derecho a la identidad de Género que «responde a necesidades de educación, a nuevos tiempos por los que nuestra sociedad está atravesando», pero aconsejó que «no debemos olvidar que todo cambio trae o puede traer aparejado crisis, oposiciones, dificultades en su ejecución, y son estos obstáculos lo que deberán superarse para que los cambios existentes y los que se avecinan puedan regularse legalmente y de esa manera la adaptación a nuestra realidad social sea positiva».

Por Rocío Benítez

[comentarios]

Últimas noticias