Grave amenaza
Insólito: científicos propusieron destruir al asteroide gigante con una bomba nuclear
Se actualizaron las probabilidades de impacto del asteroide, elevando la posibilidad de una colisión con la Tierra al 3,1%.
El asteroide 2024 YR4 ha generado preocupación entre las agencias espaciales debido a las posibilidades de un impacto contra la Tierra en 2032. Ante esta amenaza, se barajan varias opciones para evitar que el asteroide colisione con nuestro planeta, incluida la extrema opción de usar una bomba nuclear.
En lugar de insertar dispositivos en el asteroide, como en la famosa película Armageddon, la idea sería detonar una explosión cerca de la roca espacial. Investigaciones previas en un laboratorio estadounidense con un asteroide simulado del tamaño de una canica demostraron que la explosión podría vaporizar la superficie del asteroide y desviarlo en dirección contraria. Sin embargo, el uso de armas nucleares en el espacio enfrenta complicaciones éticas y políticas, además de los riesgos de fragmentación del asteroide, lo cual podría seguir representando una amenaza para la Tierra.
Este martes, la NASA actualizó las probabilidades de impacto del asteroide 2024 YR4, elevando la posibilidad de una colisión con la Tierra al 3,1%, el mayor porcentaje registrado hasta la fecha para un asteroide de este tamaño.
Aunque la opción de utilizar armas nucleares sigue siendo debatida, otras estrategias de defensa planetaria también están siendo consideradas, como el uso de "tractores gravitacionales" o naves con propulsores de iones que desvíen el asteroide sin necesidad de contactarlo.
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Además, los científicos están investigando métodos como rociar pintura blanca en la roca espacial para alterar su trayectoria utilizando la presión del viento solar.
A pesar de que aún queda mucho tiempo hasta el 22 de diciembre de 2032, el riesgo persiste, y las agencias espaciales siguen evaluando cómo intervenir en caso de que el impacto sea inminente. Sin embargo, las probabilidades de que el asteroide no impacte son del 97%, lo que deja espacio para la esperanza y la preparación.